jueves, 30 de agosto de 2007

¿QUIEN FUE CARLOS DEL CASTILLO?

Carlos del Castillo nació el 13 de septiembre de 1882.

Desde su niñez intuyó y entendió su vocación musical y, aún con la resistencia de la familia inició sus estudios de piano. Alguno de sus biógrafos menciona que al inscribirse en el Conservatorio Nacional en 1895, también estudió violín y violoncello, lo que explica su temprano conocimiento en lo que a música de cámara se refiere.

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Carlos del Catillo al clavicordio - Julián Carrillo dirigiendo

La posibilidad de prepararse en centros artísticos de prestigio, obtener mayores y mejores herramientas técnicas y pedagógicas, era una realidad en el México de Justo Sierra, notable humanista que encabezaba la Subsecretaría de Instrucción Pública. A partir de las habilidades y cualidades artísticas y, del interés en prepararse como maestro que manifestaba Carlos del Castillo, le fue concedida una beca gubernamental. En 1903 se embarcó en Veracruz en un trasatlántico francés con destino a Bruselas. Después de llevar a cabo estudios en el ámbito altamente competitivo europeo, presentó el examen de admisión en el Real Conservatorio de Leipzig, Alemania, al que ingresó en octubre de 1904.

Alfred Reisenauer fue su maestro. Reisenauer fue discípulo de Franz Liszt, cuyo legado fue transmitido a los alumnos de diversas nacionalidades que coincidieron en aquella cátedra.

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Franz Liszt y sus discípulos
Franz Liszt (al centro) con sus discípulos.

Todos los testimonios apuntan a reconocer en Liszt a un prodigioso pianista. Su obra vuelve la esplada a la tradición de un modo radical, trastocando la tonalidad, la armonía, el compás, la forma y la técnica instrumental.

Dada la vocación y preparación de Carlos del Catillo, desde 1908 fue nombrado maestro del Conservatorio Nacional. En 1923 José Vasconcelos lo invita a ser director de la institución oficial. Es hasta 1928, cuando concluye su período como director de la misma.

Posteriormente a la experiencia gubernamental, decidió dedicarse de lleno a la enseñanza desde su propia perspectiva e iniciativa, enormemente enriquecida con sus constantes recitales, conciertos y su labor editorial.

Un alto porcentaje de los artículos eran traducciones que él mismo realizaba. Su labor editorial continuó, destacando el esfuerzo más sólido con la publicación del boletín de la Academia Bach de 1941 a 1957.

La herencia de Carlos del Castillo está vigente. Severamente criticado, en su tiempo, por no haberse incorporado a las corrientes del nacionalismo musical, optó por una perspectiva internacional, universal que lo llevó a desarrollar su fuerza creadora en favor de la pedagogía musical en México.

Carlos del Castillo murió el 4 de junio de 1957.

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El 18 de noviembre de 1907 en el número 1 de la antigua cerrada de Mondeda se fundaba la Academia Juan Sebastián Bach, por el joven maestro de 25 años de edad Carlos del Castillo.

En 1906, regresaba Carlos del Castillo de Europa y había resuelto firmemente crear una institución que propiciara y transmitiera el conocimiento y estudio de la obra del gran músico alemán.

En 1909 la sede de la Academia se trasladó a la calle de Versalles; después a las calles del Pino, a la de las Artes, a la de Bucareli y a la de López. El 10 de abril de 1919 se colocó la primera piedra de la sede de Calzada de Tacubaya, que se inauguró el 11 de abril de 1920, con el estreno en México de la Misa en si menor de Bach, con la participación del coro de la Academia y la Orquesta bajo la dirección del propio Maestro del Castillo.

Aunque la vida de Carlos del Castillo se extinguió el 4 de junio de 1957, su proyecto de enseñanza y difusión musical ha continuado hasta hoy. Su esposa Josefina y su hijo Carlos promovieron la decisión y contribuyeron a la construcción de la actual sede de la Academia ubicada en División del Norte 1282, en 1964, en la que su hija Graciela y su nieta María Luisa han trabajado incansablemente para dar continuidad, enriquecer y actualizar la labor pedagógica. Sus discípulos, desde luego, han contribuido a sustentar su herencia musical.

Los vínculos de la Academia, primero con instituciones alemanas y europeas en general, con instituciones de prestigio en Estados Unidos y en las dos últimas décadas con la Academia Chigiana de Siena, Italia, dejan constancia de su vocación de diálogo, intercambio y actitud contemporánea. En los últimos años, la Academia ha recibido a jóvenes músicos canadienses y españoles, en el contexto de esta nueva relación que exige el lenguaje universal de la música.

Para reafirmar su vocación, la Academia tuvo el honor de contar el pasado año, con la presencia del maestro e investigador Kurt Redel quien ofreció en las instalaciones de la Academia el Curso-Taller Magistral "Bach y el Barroco" Interpretación y Ornamentación. Con motivo de los 250 años de la muerte de Bach.